![]() |
La Enfermedad de Chagas - Mazza | |
|
¿Quién la Transmite? En la cadena de transmisión de la enfermedad de Chagas-Mazza hay un intermediario que es el eslabón obligatorio: el insecto vector. En América se conocen varias especies capaces de transmitir la infección a través de sus deyecciones; en la Argentina, la única de importancia epidemiológica es la denominada Triatoma Infestans, conocida popularmente con el nombre de vinchuca o "chinche gaucha". Biografía de la vinchuca. Como todo insecto, es ovípara. La hembra pone hasta 200 huevecitos de forma elíptica, de color claro, de alrededor de 1mm de largo, que tiene una tapita llamada opérculo. Estos huevos son depositados en la tierra, en las grietas de las paredes o en otros lugares mas o menos ocultos. El periodo de incubación depende de la temperatura ambiente, pero oscila entre 10 y 40 días. A medida que el embrión se desarrolla, los huevos adquieren una coloración rosada y es posible ver, por transparencia, los ojos de la futura vinchuca. Luego de nacer y hasta alcanzar el estado adulto, el animal experimenta una serie de transformaciones, proceso que se denomina "metamorfosis", y que tiene una duración variable en relación con la temperatura, la humedad y la alimentación. Inicialmente, el insecto tiene unos tres milímetros de largo; es muy parecido al adulto, pero carece de alas. Durante esta fase de su metamorfosis recibe el nombre de "chinche pila". Unas semanas después, la ninfa muda de piel, aumenta de tamaño, pero carece aun de alas. Estas mudas se repiten en numero de cuatro; de origen cada una de ellas a una ninfa cada vez mayor. Con la quinta muda aparece la ninfa mayor, con alas, y el insecto adquiere su aspecto definitivo. Todo este proceso dura alrededor de siete meses en condiciones optimas; la vida del adulto es de unos quince meses. Importa señalar que, desde su primera transformación, la vinchuca se alimenta de vertebrados de sangre caliente (gallinas, palomas,caballos,etc.); es un insecto hematofago (del griego "aima" = sangre y "fhagein" = comer). La distribución que, en la Argentina, tiene la vinchuca es sumamente amplia: abarca casi todo el territorio. Las zonas mas afectadas son las provincias de clima cálido o templado y seco, pero su presencia cubre tantos lugares que determinan un panorama extenso y desolador. En relación con el grado de adaptación a la domesticidad humana, las especies de triatomas son de tres clases: (a) domesticas; (b) semidomesticas; (c) silvestres. Hoy se acepta que las triatomas, que antes eran de hábitos silvestres, se fueron adaptando gradualmente ala domesticidad humana. Algunas especies, tal como el triatoma,son casi exclusivamente domesticas. Por consiguiente, los lugares que las vinchucas eligen para vivir pueden estimarse de la siguiente manera:
Si consideramos la vivienda del hombre, vemos que no cualquiera es elegida por la vinchuca. Elige las que tengan características especiales, favorecedoras de sus hábitos: El insecto se refugia principalmente en las grietas de los pisos y paredes, detrás de muebles u objetos nunca cambiados de lugar, zonas que no son periódicamente aseadas, debajo de la cubierta de techos o paredes que ofrezcan resquicios, especialmente entre el "empajado" de quinchos y ranchos y en las soluciones de continuidad de paredes de adobe mal embarradas o sin revocar. Los depósitos poco removidos, donde se guardan aparejos, cojinillos diversos, baúles y cajones, gozan también de su predilección. Durante las mudanzas o cambios se favorece la dispersión de la vinchuca, que llega así a nuevas casas que se suponen relativamente aisladas. En las viviendas, la presencia de la vinchuca es relativamente fácil de descubrir: numerosas deyecciones de color blanco amarillento y negro salpican las paredes. Para vivir, la vinchuca se alimenta, desde que nace hasta que muere, exclusivamente con sangre humana o de animal de sangre caliente. Para obtener su ración alimenticia, llega hasta su presa, que generalmente esta inmóvil por el sueño, despliega su trompa e inserta los estiletes bucales en la piel de la víctima. Como la picadura es indolora, el insecto dispone de tranquilidad para sorber durante todo el tiempo que le sea necesario la cantidad de sangre hasta hartarse (que es de alrededor de medio centímetro cubico cada vez). Como absorbe hasta que esta repleta, es incapaz de volar; por eso regresa caminando lenta y torpemente hasta su refugio habitual. Es impresionante calcular la cantidad de sangre humana o animal que hace falta para alimentar diariamente a los millones de vinchucas que infestan el país. La ingestión de estos insectos tiene una particularidad: se efectúa únicamente de noche. En efecto, las vinchucas solamente cenan. El motivo de este habito es que rehuyen la luz. De día nunca salen de sus escondrijos. Se explica de esta manera una frecuente costumbre que se ve en viviendas de zonas rurales: la presencia de luz para ahuyentar las vinchucas. |