ENRIQUE BOLERO

y sus poesías

2da. edición


AMAPOLA
Amapola, lindísima amapola, no seas
tan ingrata y ámame...
1998

Enrique "Bolero" concurre al Taller Literario desde que comenzó. Sus poesías tienen que ver con el amor y las dedica siempre a todas las mujeres.

En el año anterior aprobó el primer nivel de computación en Windows y DOS. Actualmente estudia Word y se prepara para el próximo examen.

Continúa cantando boleros en radio "La Colifata" . Algunos de sus poemas fueron publicados en diversos diarios barriales.

Obtuvo, además, un diploma como colaborador de Internet, otorgado por el proveedor DrWeb, por su tarea en la revista "expresión" de nuestro Taller.
   

El Atardecer

Se observan en el horizonte
los rayos ultraviolados y los rayos infrarrojos.
Cae la tarde.
Nuestra vida se acorta día
tras día.
El amor, con sus dos caras,
como las de la luna, nos rejuvenece, nos hace sentir optimistas.
Me dices: "Te quiero".
Nos tomamos de la mano
y caminamos observando el infinito.

 
   Un Día de Lluvia

Llueve. Siento pesadumbre.
Te acaricio.
Siento una sensación de felicidad
de estar a tu lado.
Mi alma se estremece.
En pocas palabras, llueve.
Llueve en mi alma.

A la Luna

A la Luna le pedimos que nos cuente todo en lo que al amor se refiere, el cual tiene dos caras como ella.
Le pedimos que nos haga el favor de contarnos todo con respecto a nuestra amada.
Si nos dice que todo es verdad no hay felicidad.
Si nos dice que todo es falsedad
nos ponemos a cantar.

El Atardecer

Como en la puesta del Sol
nuestras vidas se van apagando.
Se acerca el momento en que nuestras tareas espirituales,
aunque intensas, disminuyen.
Nuestras fuerzas van decayendo.
Es como si se produjera
una caída vertical de nuestra inteligencia,
la cual pareciera dar su comienzo
a los cincuenta años.

La Ternura

Caminé junto a ti un largo rato.
Tomaba tu mano tersa y sentía felicidad. Me miré en tus ojos. Vi tu ternura, tu cariño.
Entonces flotó en silencio un "te quiero".  Nos besamos y continuamos caminando.

 
El Color Rosa

Te sueño sutil, encantadora.
Te beso, te acaricio y te quiero.
Todo el lugar toma un tono rosa.
Ese es el color que me haces ver
cuando me besas.


A la Virgen María

A Ti Princesa que cautivas con la ternura de tu corazón, con la belleza de tus ojos,  con tu mirar lleno de dulzura.
Quiero decirte que eres Madre de Todos los Viviente
 

Estos poemas de Enrique Bolero fueron realizados en el Taller Literario del Servicio 9 del Hospital Borda.