Leonardo Arhancet

y sus poesías

 

Leonardo participó durante años en el Taller de Libre Expresión en tareas de dibujo y pintura.
Más tarde, se incorporó al Taller Literario. En él, se editó su primer libro "El Cisne canta Antes de Morir".
Este pequeño folleto que editamos es sólo una muestra de toda su producción literaria.
Colaboró en todas las revistas de nuestro taller y como felicitación por sus trabajos en nuestra revista electrónica, obtuvo un diploma de reconocimiento del proveedor de Internet, DrWeb.
   

Memorias de Amor 

Oye la sentencia fatal y sabrás que ya he muerto.
Antes que me olvides, te olvides, te olvides..
sin saber ya de mí, sin presentir el gusto de mi boca, ebrio de humo de cigarros negros,
anochecido en las honduras del vicio incoherente.
Te olvides... que en la fría tumba por el destino cavada, enmudezca el alarido que espantó lo sutil de mi alma.
Que olvides... que emigres como la golondrina virgen, en busca de las primaveras del mundo, huyendo de mis cosas míseras, pero grandes y valientes, y sueñes el sueño de tu vida, poblado de virtud, lejos de mi trágica locura,de mi amor,  hecho de carnaval y sangre.
Te olvides... que tomadas mis manos, enamorándome de sutil embriaguez por la vida.
Antes que dejes de pensar en mis cosas, quiero decirte, ve, vete, anda ya sola para siempre, en el camino azul del cielo de la madrugada de tu vida.
No te besaré nunca más en silencio, ni miraré nunca más tu cuerpo para imaginar tu amor.
Por eso, se oyen mis palabras.
Comprende, que hoy en esta noche he muerto.
Quizás he muerto por ti.
Quizás haya muerto por Dios.
Quizás haya muerto por ti y por mí.
Tú no podrás más tener, al lado de tu piel y de tu sed, el agua que bebes del vaso de mi vida.
No podrás soñar conmigo nunca más.
Y tu sueño y mi sueño, que sueñan vivir, que sueñan morir.
Me olvidarás cuando en el rosal del día, en el que creció tu rosa, al lado crezca la sombra, y ate mi sangre al corazón que sangra, su desenlace mortal del destino que te quiere.

Llévame Contigo

Ven mujer, entra en mi mundo, puebla mis caminos y anda a mi lado en el Destino.
Bebe en mis copas, lee mis libros, y tómame las manos y llévame contigo:
caminemos juntos hacia el horizonte donde nace el rosal.
Tú sabes, yo te esperé durante un largo tiempo, porque en secreto te amaba, porque necesitaba la seda de tu beso, en el calor de mi cuerpo que con un profundo amor pleno en su sentido de ti esperaba el hijo de los dos nacido.
Días, noches, meses y años han pasado, y hoy por la noche te anuncio que vendrá la bella luna nuevamente.
Y sé que tú no vendrás, pues lo he pensado, aunque yo te espere enamorado.
Quizás, en esta noche fría y tenebrosa, sigilosa la muerte venga y me venza en mi vida para siempre.
O quizás tú regreses, después de aquel adiós herido en mi día de holocausto.
Si vienes, ven mujer, entra en mi mundo,
y sin rencor besa mis labios.
Acaricia mi rostro y tómame las manos
y llévame allícontigo donde naces las pasiones en el territorio de los cuerpos.
Si viene esta noche al puerto de mi barca
el desenlace fatal de la muerte traicionera,
con ella partiré rumbo al mar donde se une con el cielo, dejándote sola y llorosa en esta vida absurda, dejándote una barca en el puerto de maderos,  por si quieres partir con ella rumbo al mar donde se une con el cielo... Pues sábelo, allí yo te estaré esperando junto a Dios en su misterio.

 

De Regreso

Yo te conocí en los largos años de mi desamparo,cuando, ya en el límite,  el corazón de la sangre de mis venas, latía buscando en los cielos eternos la muerte.
Yo te conocí, mujer, en el tiempo que mis noches carecían de sentido en mi vida.
Y eran absurdas mis terrenales manos
que asiendo como standarte las rosas querían estrechar tus manos, que se negaban a las mías y partían.
Era sólo. Sólo pobre ser. Maldición eterna. Fuego.Casi sangre. Y hielo. Y humo. Así era.
No sabía por qué estaba solo. Nada sabía.
Era como el junco, que el viento estaba a punto de doblar y vencer.
Y una noche en que Dios tuvo piedad de mí te encontré.
Venías de un país que yo recordaba en los milagros de mi memoria.
Te encontré y porque eras buena, quise aferrarme a ti.
Busqué en ti, paz... más aún encontré amor.
Eres el otoñal suspiro del hombre.
Eres la efigie del misterio donde nacen las razones.
Eres la bella luna que ilumina con luz tenue, las comarcas de la vida que continúan eternamente.

Tu Mirar

Esa noche, los dos, nos miramos a los ojos.
Algo te decía sin palabras.
Y tú también, algo decías en silencio.
Te miro y siento el latir de mi corazón por ti.
Te miré y pensé: "Qué bella es!".
Te miré y pensé: "Que sentirá por mí?".
Antes de ti he visto miles de cosas en el mundo, pero en ti he visto el sentido profundo, la piedra amatista del deseo, la belleza del ángel y el romance vivido en el fuego de los cuerpos.
Te miro a los ojos, contemplo tus manos,
quiero besar tus labios. Quiero ser en ti el milagro del amor renacido, después de mis largos años de destierro, después de mi vida que es ante todo tuya.
Al mirar tus ojos quiero ver amor y no sé si es o no verdad.
Dime amada: Las campanas doblan por mí? Es verdad?
El cisne canta antes de morir. Es verdad?
Las noches oscuras poseen un misterio de los dioses. Es verdad?
Quieres ver en mí el amor apasionado?
Sólo dímelo.

Estos poemas de Leonardo  Arhancet fueron realizados en el Taller Literario del Servicio 9 del Hospital Borda.