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Antología
Poética de Antonio Machado
CAMPOS DE CASTILLA
(1907-1917)
Proverbios y Cantares
XXVI
Poned
sobre los campos
un carbonero, un sabio y un poeta.
Veréis cómo el poeta admira y calla,
El sabio mira y piensa...
Seguramente, el carbonero busca
las moras o las setas.
Llevadlos al teatro
y sólo el carbonero no bosteza.
Quien prefiere lo vivo a lo pintado
es el hombre que piensa, canta o sueña.
El carbonero tiene
llena de fantasías la cabeza.
Interpretación:
10/10/00
Pascual:
El carbonero no bosteza porque ha terminado una tarea que lo dignifica.
Es un derecho y se siente satisfecho. El carbonero prefiere lo vivo
porque le satisface el sentimiento y también se hace una fantasía.
René: El carbonero en cierto modo se parece a un niño. El sabio
piensa seguramente en la forma en que evolucionó el campo hasta
convertirse en un paisaje. El poeta admira y calla,parece que estuviera
mal ver al poeta trepándose a un árbol. El carbonero en tanto se
permite ir a buscar moras y disfrutar de una obra de teatro. El
carbonero nos hace sentir que una vez fuimos chicos.
Ismael:
La poesía privilegia al carbonero sobre los sabios y poetas porque él
no se aburre al ir al teatro, porque prefiere lo vivo sobre lo pintado
al contrario de los otros. Lo que sentí es que el autor hace una crítica
a los intelectuales llámense poetas y sabios, contra los hombres
simples como el carbonero, que si bien son simples sienten más
intensamente la vida que los intelectuales.
Raúl:
Estaban en el campo un carbonero, un sabio y un poeta. Sólo el
carbonero se preocupaba y aspira o busca lo viviente. Mientras el sabio
y el poeta se dedican a apreciar con meditación las maravillas del
campo. El carbonero no bosteza porque se maravilla ya que parece que es
algo interesante y nuevo para él.
A mi parecer, uno cree que un sabio, un inteligente nos maravillarían
con lo que ven. El carbonero que se supone no es tan inteligente tiene
la actitud de un sabio, un sabio sencillo y gozoso de estar libre en el
campo.
CAMPOS DE CASTILLA
(1907-1917)
El Hospicio
Es
el hospicio, el viejo hospicio provinciano,
el caserón ruinoso de ennegrecidas tejas
en donde los vencejos anidan en verano
y graznan en
las noches de invierno las cornejas.
Con
su frontón al norte, entre los dos torreones
de antigua fortaleza, el sórdido edificio
de grietados muros y sucios paredones,
es un rincón de sombra eterna. El viejo hospicio!
Mientras el sol de enero su débil luz envía,
su triste luz velada sobre los campos yermos,
a un ventanuco asoman, al declinar el día,
algunos rostros pálidos, atónitos y enfermos,
a contemplar los montes azules de la sierra;
o, de los cielos blancos, como sobre una fosa,
caer la blanca nieve sobre la fría tierra,
sobre la tierra fría la nieve silenciosa!...
Interpretación
: 17/10/00
Pascual:
El hospicio, un lugar donde se ven rincones de oscura sombra. También largos
caminos donde se encuentran pálidos seres del lugar en busca de un refugio cálido
con frías nieves.
Raúl:
Trata el tema que describe un hospicio de años anteriores, hace mucho tiempo.
Describía una fachada de tejas negras y manchadas. El viejo hospicio donde
habían rostros pálidos, atónitos y enfermos. Quizás se pueda hacer una
comparación con los hospicios actuales aunque viejos, bien mantenidos y
cuidados. Por último aparece como protagonista la blanca nieve para darle un
toque de hermosura y tocado casi por el cielo.
Pedro: Hospicio alegre de remontada ilusión, quién te viera ya en la
mañana, aquel hospicio que de niño me diera la bendición del juego. Donde
cantaba Manuel, mañanas azules, de inexistentes sombras, quién pudiera
decirte que aquel canto llano me llenaba de ilusión. Tal vez un día
encuentre en ti una margarita bella, tan bella, como la simpleza del abrazo
del gaucho amigo que llega a ti, hospicio, a ti, todos los sábados, todos los
sábados.
Ismael: La poesía habla de un viejo hospicio donde unos enfermos pálidos
y tristes veían caer la nieve sobre la tierra, mientras unas aves alegraban
el lugar con sus cantos. Lo que sentí fue una gran tristeza por esos enfermos
del hospicio en contraste con las aves que cantaban alegremente. Ahora los
hospicios son mejores, como en el que me encuentro, pero la sensación de
encierro que siento es similar a la que podían sentir los del hospicio de la
poesía, o sea que me invadió una sensación similar a los habitantes de ese
lugar.
CAMPOS DE CASTILLA
(1907-1917)
UN LOCO
CVI
Es
una tarde mustia y desabrida
de un otoño sin frutos, en la tierra
estéril y raída
donde la sombra de un centauro yerra.
Por un camino en la árida
llanura,
entre álamos marchitos,
a solas con su sombra y su locura
va el loco, hablando a gritos.
Lejos
se ven sombríos estepares,
colinas con malezas y cambrones,
y ruinas de viejos encinares,
coronando los agrios serrijones.
El
loco vocifera
a solas con su sombra y su quimera.
Es horrible y grotesca su figura:
flaco, sucio, maltrecho y mal rapado,
ojos de calentura
iluminan su rostro demacrado.
Huye
de la ciudad... Pobres maldades,
misérrimas virtudes y quehaceres
de chulos aburridos, y ruindades
de ociosos mercaderes.
Por
los campos de Dios el loco avanza.
Tras la tierra esquelética y sequiza
-rojo de herrumbre y pardo de ceniza-
hay un sueño de lirio en lontananza.
Huye
de la ciudad. El tedio urbano!
-carne triste y espíritu villano!-
No fue por una trágica
amargura
esta alma errante desgajada y rota
purga
un pecado ajeno: la cordura,
la
terrible cordura del idiota.
Interpretación:
24/10/00
Raúl:
Era una tarde de otoño, en un lugar desconocido donde había distintas
plantas y árboles que ilustraban la presencia de un hombre loco. Este
vociferaba aparentemente incoherencias, como todo loco que no recibe un
buen tratamiento. No me siento identificado con él.
El Hospital donde resido
temporalmente es más pintoresco que la tierra estéril y raída de esta
poesía. Sin embargo, Machado, el gran escritor, con metáforas y
escribiendo la realidad geográfica del lugar donde estaba ese loco
desconocido, hace de esta poesía algo que enternece y da alegría al
corazón. Tal es mi caso.
Pascual: Un loco, por una trágica
amargura tal vez fue atrapado por malos espíritus. Huía de la ciudad
porque quizás en ese lugar hay más maldades. Busca alejarse y grita. Y
el ruido de su propio andar, lo distrae y insiste en encontrar alegría.
René: El
susodicho personaje avanza en sentido contrario a donde todos van, la ciudad.
El loco se dirige según el poeta, maltrecho, gritando, parece que busca la
libertad del campo, mientras purga un pecado ajeno. La poesía me trae a la
mente la imagen de un amigo que hace mucho no veo.
Ismael: Se
trata de una persona que se volvió loca, no por una cuestión propia sino por
una locura de la sociedad en la que vive. Las grandes ciudades engendran una
situación de locura colectiva.Lo que sentí fue un estado de identificación
con el lugar en que estoy viviendo. En el Borda hay muchas personas con ese
tipo de locura que narra la poesía, producto de la gran ciudad de Buenos
Aires en la que nos toca vivir. El autor describe muy bien el lugar por donde
vagaba el loco, un lugar muy ácido y yermo.
Pedro:
Desde tiempo inmemorial los locos fueron incomprendidos. Es conocido que en el
siglo pasado los subían a embarcaciones y lo dejaban a la deriva; o también
la locura del electroshock. La mente es tan inmensa que generalmente se hace
muy difícil a los médicos observar qué es lo que realmente pasa por la
mente del que se lo considera enfermo.
Indudablemente
que se requiere un gran esfuerzo por parte del profesional para comprender
la problemática que aqueja al loco y también es de destacar que como la
locura es un mito popular, muchos no están dentro de las instituciones
psiquiátricas, los sanos, encerrados por enfermos como lo dice Machado en
este cuento, que los cuerdos son los verdaderos locos.
DEL CAMINO
XLIII
Era
una mañana y abril sonreía.
Frente al horizonte dorado moría
la luna, muy blanca y opaca; tras ella,
cual tenue ligera quimera, corría
la nube que apenas enturbia una estrella.
Como sonreía la rosa mañana
al sol del oriente abrí mi ventana;
y en mi triste alcoba penetró el oriente
en canto de alondras, en risa de fuente
y
en suave perfume de flora temprana.
Fue una clara tarde de
melancolía.
Abril sonreía. Yo abrí las ventanas;
de mi casa al viento... El viento traía
perfume de rosas, doblar de campanas...
Doblar
de campanas, lejanas, llorosas,
suave de rosas aromado aliento...
... Dónde están los huertos floridos de rosas?
Qué dicen las dulces campanas al viento?
Pregunté
a la tarde de abril que moría:
Al fin la alegría se acerca a mi casa?
La tarde de abril sonrió: La alegría
pasó por tu puerta –y luego sombría:
Pasó por tu puerta. Dos veces no pasa.
Interpretación:
Ismael:
La poesía trata de que no hay dos oportunidades en la vida para la misma
cosa. Cuando uno tiene que dar una oportunidad, aparece una ocasión para
aprovecharla, sino ella pasa y la perdemos. Lo que sentí al leer la poesía
fue una gran angustia, pues yo dejé pasar muchas oportunidades en la vida
sin saber aprovecharlas.
Raúl: Esta poesía relata el paso de las buenas oportunidades,
hablando de esos grandes momentos como la alegría de la vida que no pasa
dos veces por la puerta de nuestra alma, que aprovechando los deleitables
días que nos da la mortalidad, esa felicidad que se hace desear, que toca
a nuestra puerta, con perfume de rosas, con toda la buena onda y buen
espectáculo que la estación de la primavera nos da.
Pedro:
De la
mustia mañana
apareció la alegría
cual voluntad querida
apareces hermosa
ante la ventana, para la Vida.
Oportunidad
sentida
abro mis brazos
para no dejar pasar,
el amor recibido.
Azucena en flor,
cual vestigio imponente,
penetra la alegría
a mi corazón, querida.
Eduardo
Alberto: El autor describe el aburrimiento, la tristeza y la soledad,
en cuanto a la vida monótona. También el hombre en su soledad, dice que
el otoño llegó y se asomó en la ventana lluviosa de Abril. Las rosas
son el alimento de las tardes señoriales. Es también que la estación
del invierno enciende el sol.
Pascual:
En la fresca mañana de Abril el sol salía. Una blanca paloma con su
revolotear tras una negra nube se escondía y el sonar de campanas del
gran convento se oía. Abrí la ventana. Una fuerte fragancia a rosas se
sentía.
( Pascual no sabe cómo se escribe una poesía. La hizo con rima y la volcó
como prosa)
Datos
sobre los participantes
Pascual:
Participó en la primera etapa de esta revista. Siendo albañil y con
estudios hasta 5to. grado de primaria se distinguió por sus escritos. Está
dado de alta pero sigue concurriendo. Tiene 55 años. Es un ejemplo de
constancia y superación.
Eduardo Alberto : También ha publicado en “expresión”. Ahora
tiene 44 años, 3er. año de bachiller y 2 años de internación.
Ismael
: Abogado, 55 años, hace 1 año y 9 meses que está internado.
René : 35 años. Estudió para Técnico Electrónico pero no pudo
completar el curso por dificultades económicas, cursa desde el Borda el
2do. año en Educación a Distancia (bachillerato). Lleva 4 meses de
internación.
Raúl : Ingresó al grupo en septiembre. Ya tiene su poesía
“Amanecer” en la Web, que escribió a los 12 días de ingresado. Ha
reunido una serie de textos que escribió desde antes de la internación y
trataremos de publicarlo próximamente.
Pedro : Tiene 35 años y es Ingeniero. Cuando escribió sobre “El
Hospicio” llevaba 8 días de internación. Su deseo fue concurrir apenas
vio el cartel del Taller
Literario.
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