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La divina comedia
Por Leonardo
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Dante Alighieri escribió la obra poética llamada La Divina Comedia. Ello ocurrió en Italia, en la época del Humanismo, del Renacimiento. En realidad en la historia, el Humanismo representa un movimiento que como su nombre lo indica, exalta todo lo humano en los valores de la persona.
El Renacimiento y Humanismo conviene a los valores y exaltación del estudio de la antigüedad griega y romana. El estudio de los clásicos griegos o la antigüedad grecolatina, pone su centro en el hombre, por ello se llama Humanismo, así como en la Edad Media el centro de la cultura estaba en la Teología, en Dios.
Dante Alighieri fue un humanista italiano que escribió esta obra clásica y poética de las letras italianas, dividida en tres partes.
Decían las leyendas de aquel tiempo que el Dante era un hombre poseedor de un talento y de una memoria prodigiosa. Los humanistas como por ejemplo Leonardo Da Vinci, Miguel Angel, Rafael, Tiziano, Pico de la Mirándola, y otros, eran siempre hombres de genio. La Divina Comedia refleja el genio de un talento propio de los renacentistas.
En ella desfilan los castigos y los premios que en la historia, los grandes personajes de la humanidad, tanto buenos como malvados, reciben de Dios que al juzgarlos en el Juicio Final, los envía al Infierno, al Purgatorio o al Paraíso.
Allí, Dante Alighieri expresa los goces y los tormentos que supuestamente padecían. Además refleja los pecados que cometieron algunos hombres y mujeres, o sea los vicios, las maldades, los crímenes por un lado, y por otro lado las virtudes, las obras de bien, la bondad y así el Señor en el Juicio Universal los juzga para la eternidad.
Los dignos del Infierno reflejan la vida y sus pecados, la muerte, el juicio y los tormentos a que eran sometidos.
Es una obra muy interesante, porque todos los personajes que desfilaron, de renombre en la historia del género humano rehacen sus vidas, el bien o el mal que causaron, sus personalidades características y de acuerdo a ello como Dios los veía y los enviaba a uno u otro lado.
Refleja también un sentido verdaderamente humanista al esclarecer las debilidades, las malignidades más grandes y las grandezas, y las virtudes más caras del ser humano. Pero en verdad de todos los mortales Dante Alighieri exalta la vida y la obra de Jesucristo como persona central.
Al terminar con la vida de Jesucristo, Dios hecho hombre, lleva la vida y la dignidad del hijo de Dios y su obra redentora de la salvación del hombre y del mundo. A Cristo lo coloca en el lugar central del Paraíso.
Pienso, humanamente, que yo avanzado el tiempo de mi vida, también sobrevendrá tarde o temprano sobre mí la muerte. Más allá, hay un Dios que me juzgará por mis pecados. Si mi pecado sólo fue amar, el amor que siempre sentí por ella, mejor que los jueces y los hombres, Dios sabrá si iré al Cielo o al Infierno.