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La
enfermedad cerebro vascular es la tercera causa de muerte en
los países desarrollados y la segunda en el grupo etáreo mayores
de 85. Y además es la causa neurológica más habitual de
discapacidad en el adulto.
El ACV representa
una enorme carga tanto para el paciente y la familia como para la
sociedad y en la mayoría de los casos es el acto final de un
proceso iniciado años antes por lo que los esfuerzos deben
dirigirse a su prevención.
En Estados Unidos
aproximadamente 550 mil personas presentan un nuevo ataque cada
año, se registran aproximadamente 4 millones de sobrevivientes de
estos episodios. En 1995 es costo estimado medio por gastos de
salud y pérdida de productividad fue calculado en 20 a 40
millones de dólares. Lamentablemente nuestro país no cuenta con
cifras exactas sobre este tema, pero es seguro que nos enfrentamos
a un problema proporcionalmente similar.
La edad es uno de
los factores de riesgo no modificables de las enfermedades
cerebrovasculares, y por el aumento de la espectativa de vida de
la población, nos enfrentamos a un incremento relativo de la
frecuencia de estas patologías. Generalmente esta enfermedad
puede producirse después de los 40 años como consecuencia del
deterioro del sistema vascular.
El 85% de los ACV son de orígen isquémico y
el 15% hemorrágico.
INCIDENCIA
: Entre los 65 y 74 años es de 681 por cien mil. Se estima que un
tercio de los sobrevivientes del ACV desarrollan algún grado de
deterioro cognitivo.
Los factores que
ponen en riesgo la salud son la hipertensión, la diabetes, la
vida sedentaria, el tabaquismo, el sobrepeso superior a los 10
kilos, el stress, las tensiones nerviosas y el alcohol en exceso.
Los recursos para
el tratamiento dependen de la causa del trastorno. Cuando el ACV
fue causado por un coágulo sanguínea, es decir que se trató de
un accidentes isquémico, los médicos cuentan con los fármacos
específicos que reducen el tamaño de los mismos. En el caso de
un ACV hemorrágico, la consulta precoz en el centro especializado
y seguramente una cirugía inmediata mejoran los resultados.
La cirugía
neurológica y vascular es la práctica utilizada actualmente,
gracias a la cual se ha logrado reducir la incidencia de
mortalidad y secuelas producidas por ACV.
El Doctor Raúl
Matera hace hincapié en la importancia que tiene prevenir. “Las
estrategias deben dirigirse a la prevención mediante el control
de los factores de riesgo y para aquellos que aparentan gozar de
buena salud proponerse una mejor calidad de vida”, dice Raúl
Matera.
Si desea obtener
más información sobre este tema o hacer una consulta deberá
llamar al 4304-2673
4304-8023
de 12 a 19 hs. o vía e mail a: matera@drwebsa.com.ar
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